Descripción
La muerte de su madre y la huida de su padre provocan en el niño una profunda herida que lo irá acompañando para siempre. Con una mirada retrospectiva, el adulto, desde la perspectiva del paso del tiempo, hará un recorrido por aquellos hitos de la historia personal y familiar, haciendo un retrato de una época y unas vivencias que lo han convertido en el adulto que es hoy.
Será, por tanto, la memoria, el vacío y la ausencia, provocadas por la pérdida, quienes irán construyendo, de manera episódica y con la aparición de personajes y lugares significativos, la propia identidad del personaje.





Juan Pedro de Soto Medina –
Estamos ante una obra que trasciende el relato personal para convertirse en el retrato de toda una generación. Muchos lectores reconocerán en sus páginas la España rural de los años cincuenta y sesenta, con sus costumbres, sus silencios y su particular forma de entender la familia y los afectos. Quienes no vivieron aquella época encontrarán una valiosa aproximación a la realidad humana y social de aquellos años.
La recreación de la campiña cordobesa resulta especialmente lograda y revela el oficio literario de un autor que conoce y ama la palabra. Pero el verdadero valor del libro reside en su profunda humanidad. Narrada desde la madurez, la mirada hacia la propia infancia no busca ajustar cuentas con el pasado, sino comprenderlo, sanar sus heridas y reconciliarse con una historia personal que acaba adquiriendo un significado universal.
Más allá de las ausencias y las heridas que marcan la infancia del protagonista, la obra constituye una reflexión sobre la importancia de los afectos y sobre la capacidad del ser humano para sobreponerse a las carencias, crecer y encontrar sentido a su propia historia.