Descripción
La guerra abierta era ya una realidad insoslayable en toda Thaurannia.
Los bichos avanzaban sin piedad y sin freno hacia Tassega. Su plan, bajo las órdenes y dirección de Augustus, era conquistar la Flor Nocturna tras someter metro a metro al territorio y a la población civil, matando, mutilando y torturando a quienes intentaran impedirlo.
Ahora bien, las cosas no les estaban siendo fáciles.
Los soldados del ejército regular de Thaurannia, junto con los coloridos, enormes y poderosos bots de Kharinno habían resultado ser un inesperado enemigo muy difícil de abatir.
En esta entrega de Yo he visto el día de mi muerte la danza de tinieblas y traiciones de complica con dosis de magia negra y sangre.
Prepárate para conocer el infierno.





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